Aleks Syntek y la movida española

Con el disco “Trasatlántico”, el cantautor retoma los grandes clásicos del pop ibérico de finales del siglo pasado; además estará acompañado por intérpretes españoles

La música es el estado de ánimo perfecto para Aleks Syntek tiene una carrera discográfica de 25 años y un legado en la música pop latinoamericana que lo mantiene vigente con las nuevas generaciones. Y en ese vínculo con la juventud que lo escucha, Aleks se da cuenta que sus compañeros se están dejando llevar por la moda del reggaetón y sienten que si no graban bajo ese estilo, están fuera de la jugada, la cual le parece repetitiva y poco diversa.

Por ello es que decidió retomar la movida española, la de los años 80, donde diversas agrupaciones lograron un movimiento interesante bajo el new wave y el rock, estilos que lo influenciaron en su estilo y esencia. Syntek presenta su nuevo álbum “Trasatlántico”, acompañado por los cantautores y solistas de la época que hicieron grandes éxitos, por ejemplo, David Summers, Ana Torroja, Nacho G. Vega, Pablo Carbonell y Patxi Andión, entre otros.

“Es el momento exacto para sacar este disco, pueden estar tranquilos, no tiene reggaetón, porque he visto este temor, y lo digo sin equivocarme, parece que tienen un temor espantoso muchos artistas de no poder seguir vigentes por no grabar reggaetón, como si fuera una condena. Y no tengo nada en contra con este género, pero quiero presentarles este disco, no a los de mi época —que creo que las va gustar— sino a los chavitos y las nuevas generaciones, que vean como estos grupos ninguno se parecía, ninguno usaba las mismas melodías, eran ideas diferentes, había una diversidad en la música espectacular en los 80”.

Aleks dice que sí baila reggaetón en las fiestas, pero es suficiente, cree que la gente está saturada de un ritmo que le parece muy igual. “Estuve en un festival de radio hace unos días y yo era el único de pop, había 10 grupos de reggaetón —ninguno mexicano— todos venían de las islas caribeñas y Centroamérica y no pude distinguir a uno del otro, me sonaban igual, el beat era el mismo, la misma actitud, la misma ceja depilada, sus bailarinas perreando, y me decía ‘yo, no está mal, pero por qué es tan repetitivo’, por eso cree este disco —‘Trasatlántico’—, es curativo, es una medicina social musical”.

Recuerda el músico que el sonido de Madrid repercutió mucho en México porque en los años 70 el gobierno mexicano había prohibido el rock, pues lo consideraba vandalismo, para ejemplo, el festival Avándaro que fue satanizado.

“En los 80 yo escuchaba música en inglés, me encantaba el new wave, pensaba que no es posible hacer un rock en español que tuviera la onda así vanguardista, porque lo más rockero que teníamos en ese momento era Juan Gabriel, no había muchas opciones, no había conciertos de rock en los 70. En los años 80 nos perdimos de conciertos de rock, excepto porque levantaron ese veto específicamente con los músicos que venían de España, a ellos si les dieron chance, fueron nuestra escuela”.