COPLAS DEL ANDAR TORCIDO ES EL NUEVO TRABAJO DE THE NEW RAEMON Y SU OBRA MÁS PERSONAL

Coplas del andar torcido es el séptimo disco de The New Raemon y su obra más personal y madura. También la más visceral. Ramón Rodríguez refleja aquí el drama cotidiano de hacerse mayor, la angustia del hombre ante la incertidumbre y la deriva del mundo. El resultado sononce canciones concentradas, épicas y serenas a la vez.

Aplazado el apocalipsis de ‘Una canción de cuna entre tempestades’, queda la tristeza taciturna de ‘Coplas del andar torcido’. “Hay que tirar hacia adelante”, parece decirnos Ramón. “aunque sea trastabillando”.

Su último single, En la feria de atracciones, una balada poética, vitalista y evocadora, fue el último adelanto de esta maravilla de disco que es hoy ya una realidad.

‘Coplas del andar torcido’ es un disco grabado con sus escuderos habituales: Salvador D’Horta a la batería y Javi Vega al bajo. Se les suma los puntuales pero decisivos coros de Anni B. Sweet.

En la intimidad de sus refugios musicales del Maresme, Ramón ha desatado su vena más jonda y telúrica, entretejida con un poso gótico, oscuro. Este es un disco marcado por la guitarra acústica, los arreglos electrónicos que otorga David Cordero y salpicado con el exquisito violoncello de Antonio Fernández Escobar. La parte instrumental lleva a bellos parajes rebosantes de melancolía; en el puente de El árbol de la vida, brillan las cuerdas. También hay paisajes inéditos y desatados, como Días de rachas grises. En ella, Ramón sale de su registro diferente al habitual. Su voz se acerca al cante, mientras una batería galopante desata la furia aflamencada.

Exquisita también es la parte lírica. Ramón Rodríguez siempre ha cuidado mucho las letras, pero aquí llega al cénit de su expresividad. ‘Coplas del andar torcido’ contiene los mejores versos de The New Raemon. “Quiero atrapar la belleza de la ambivalencia”, canta enLa mano en el fuego. Y lo consigue. «Cinco cuerdas suenan, si pongo la sexta me voy a ahorcar», confiesa en la inicial Ropa mal colgada. Es turbador el despecho de ‘Aunque maldigas entre dientes’: “Nadie tallará tu nombre/con un cuchillo en un sauce para no olvidarte”. O la más dolorosa y personal,Ruido de explosiones, un resumen amarguísimo de la existencia: “Ya cumplidos los 43”, dice Ramón, todo parece reducirse a “Levantarse, acostarse, sentarse a trabajar”. EnEl árbol de la vida entona doliente: “Empezamos a morir al nacer, luego brota la semilla del miedo. La del odio crece después”. Ramón destaca de esta pieza que “es probablemente la canción de la que me siento más orgulloso de haber escrito en estos años: poética, sincera y humanista”.

Pero este no es un disco negro; a la vez extrae belleza de esa derrota vital, hay un pequeño destello de optimismo. The New Raemon alcanza el fino equilibrio de la persona lúcida: entre el quieto pesar y la esperanza. En En la feria de atracciones deja caer que “cada verano es el último”. Pero estos versos, cantados por él, están lejos del pesimismo; nos invitan a saborear el aquí y ahora. ‘Coplas del andar torcido’, es uno de los más hermosos discos de The New Raemon.

Mireia Peria (Jenesaispop)