COMO SANAR AL PUER, A NUESTRO NIÑO HERIDO (1RA PARTE)

El Puer Aeternus (niño eterno) es el nombre que recibe aquella parte de nosotros que representa la fuerza vital que nos mueve cada día a ser curiosos, inquisitivos, inventivos y graciosos, en suma, la “sal de la vida”. Sin embargo, si no desarrollamos al mismo tiempo al aspecto Senex o “anciano”, el cual es más asentado y estructurado, responsable y ordenado, viviremos eternamente un una actitud que bien podríamos describir como de “pisando algodones”, tan reconocible en muchos adolescentes y adultos que deciden, para su pesar, jamás madurar, tal como le ocurría al famoso Peter Pan.