El pasado sábado, 9 de mayo de 2026, nos desplazamos hasta la localidad de Cieza (Murcia), en una cita ineludible y a la cual no podíamos faltar, por varios motivos que iremos detallando a continuación. El primero de ellos es porque se iba a celebrar la tercera edición del As de Copas Music Fest un evento que, como nos comentó Álex, uno de los máximos responsables de la asociación ASCOPAS, encargados de organizar el festival, antes de que arrancara el mismo en una breve pero intensa charla que mantuvimos con él a pie de escenario, se ha consolidado con el paso de estas tres ediciones que se lleva realizando, como una de las citas solidarias más vibrantes de la Región de Murcia. Bajo ese lema de la inclusión y el compromiso social, la asociación ASCOPAS logró transformar, este año, su propio recinto, en un escenario de pura energía en donde la música rock y la electrónica convivieron, a lo largo de una gran jornada, unidos por una causa común… la mejora de la calidad de vida de personas con discapacidad, en este caso hablando de un número mayor a cien, como el propio Álex nos contó. Sin duda alguna, una causa que merecía la pena apoyar.

El segundo motivo para cubrir este evento, era la presencia de mis buenos amigos de Deltó! (Tributo a Extremoduro), dentro del cartel del mismo, y quienes trajeron a Cieza ese llamado Rock transgresivo en su estado más puro, con una puesta en escena cruda y fiel al espíritu de Robe Iniesta y los suyos, consiguiendo que el recinto de ASCOPAS retumbara con mucha fuerza. Aprovecho la ocasión para agradecer a la banda, especialmente a Julián (bajista y coros), así como a su promotora Emedemúsica por todas las facilidades dadas a la hora de asistir a esta gran fiesta, que es en lo que se convirtió el festival.

Pero vamos por partes, si os parece bien. Llegamos al recinto, el patio de un hogar y colegio transformado en festival, como ya relataba anteriormente, ubicado en esas instalaciones ASCOPAS (Asociación de Padres y Protectores de Personas con Discapacidad de Cieza) y situado en el Paraje Los Albares, sobre las 18:30 hrs, contando con media hora para poder recoger nuestro pase de prensa y acceder al recinto, por cierto adaptado para ser un entorno 100% accesible, y permitiendo que usuarios de la asociación, familias y jóvenes disfrutaran sin barreras. La apertura de puertas a las 19:00 hrs, marcó el inicio de una jornada que se extendió más allá de las 03:00 hrs de la madrugada. Una vez accedimos al recinto, lo primero que me sorprendió fue ver lo bien organizado que estaba todo, contando con varios puestos de comida ajenos al festival (me vais a permitir que omita los nombres para no hacer publicidad), así como una larga barra, en esta ocasión, si gestionada por la propia asociación ya que detrás de la misma se podía distinguir muchas camisetas con el logo de ASCOPAS. También había un stand informativo sobre la asociación, así como un puesto de venta de merchandising con chapas, abrebotellas, pulseras, bolsas de tela… Decir que, de manera muy acertada a nivel logístico, se habilitó el aparcamiento del Tanatorio de Cieza como parking público para facilitar el flujo de los asistentes, aunque había que recorrer un pequeño tramo andando que separaba dicho parking de este recinto festivalero. Contactamos con Julián (Deltó!), quien sale a recibirnos y accedemos al backstage donde tras los pertinentes saludos y una charla de lo más animada, se nos hace la hora de inicio del evento, siendo las 20:00 hrs esa hora señalada en la cual arrancó todo con la presencia de Due2Djs sobre el escenario, abriendo con una sesión potente ante, todavía, el no muy numeroso público asistente y el cual conforme fue transcurriendo la jornada terminó por llenar hasta la bandera el recinto. Tengo que reconocer que los DJ’s no son mi fuerte, ya que a nivel personal prefiero las guitarras a los platos, pero tanto los encargados de abrir el festival como el resto de DJ’s invitados al evento, Dj Oliver, Dj Jonathan Castillo y cerrando la noche, poniendo el broche de oro, Life Brothers Dj, cumplieron con creces con su cometido mezclando sonidos actuales con clásicos, y manteniendo la energía de todo el público asistente en lo más alto, aportando con maestría una selección rítmica que conectó perfectamente con el espíritu festivo del evento, con sus potentes sesiones ejecutadas a las perfección.

Poco antes de las 21:00 hrs, Deltó! (Tributo a Extremoduro) demostraron porque son uno de los mejores, y más respetados, homenajes que podemos ver hoy en día a una banda como los añorados Extremoduro, logrando convertir el recinto de la asociación en todo un hervidero de energía y nostalgia, conectando, desde los primeros acordes de la noche con un público, cada vez más numeroso, y que agotó prácticamente las entradas para esta causa solidaria. Lo primero que nos llamó la atención, ya que veníamos de ver a la banda hacía unos pocos meses en una sala de Murcia, fue encontrarnos a Dani Song a la voz, reemplazando a Alberto. Nos decía, de manera previa, Julián que Alberto ha tenido que abandonar la banda por motivos personales, en principio temporalmente, aunque habrá que esperar a ver como transcurre el devenir de los acontecimientos. También nos comentó Julián que Dani había realizado un trabajo encomiable, habiendo tenido que aprenderse todo el repertorio en un plazo no superior a diez días, por cierto, repertorio que defendió con mucha soltura, teniendo en cuenta las circunstancias que rodeaban todo. El resto de la banda no ha sufrido cambio alguno desde la última vez que los vimos, estando el propio Julián al bajo y coros, Eu Vila a la guitarra solista y alguna voz principal, y Anto Duque a la batería. El repertorio fue un viaje a través de auténticos himnos de todas las etapas de Extremoduro, abriendo con ese clásico desde que tú no me quieres, yo quiero a los animales, y al animal que más quiero, es al buitre carroñero, es al buitre carroñero. Desde que tú no me quieres, yo todos los días me muero y alimento con mi carne en Monfragüe buitres negros, en Monfragüe buitres negros, al cual unieron el tema A Fuego con el que se inició todo. Fueron cayendo canciones como Sol De Invierno, Quemando Tus Recuerdos, Extrema y Dura, Amor Castúo… No faltaron clásicos imprescindibles como So Payaso, fue el primero de los grandes momentos de la noche, Jesucristo García, Deltoya, Bribriblibli, Ama, Ama, Ama y Ensancha El Alma, La Vereda De La Puerta De Atrás, o ese Salir, que puso el recinto literalmente patas arriba y con el cual la banda concluyó su repertorio, no sin antes, como ya es habitual, echar el cierre con ese estribillo tan emotivo de Si Te Vas. Escuché a más de uno decir que le hubiera gustado que ese tema lo tocasen completo. No pudo ser… en esta ocasión. Tampoco faltaron cortes como Puta, Decidí, Stand By, Prometeo, Golfa, Sucede, o Autorretrato, este con la variante que cuando los vimos en Murcia contó con interpretación de vientos siendo algo que, esta vez, se suprimió. El concierto terminó con Ama, Ama, Ama y Ensancha El Alma al cual se le añadió esa pequeña parte final del clásico de Platero y Tú, Si Te Vas, y tras lo cual la banda regresó al escenario para interpretar a los bises, Duende Del Parque, Historias Prohibidas, y las anteriormente mencionadas, La Vereda De La Puerta De Atrás y Salir + estribillo final de Si Te Vas. Gran concierto de una banda en plena forma y que no dejó de interactuar en todo momento con el público, gastando bromas y animando a todos a que se acercasen a las primeras filas, dejando el legado de una formación como Extremoduro en lo más alto con unos temas que fueron coreados por todo el recinto de Los Albares, aun teniendo que dejar fuera del repertorio algunos temas que si tocaron la anterior ocasión que pisaron suelo murciano algo, por otro lado comprensible, al tratarse de un festival, con la consiguiente reducción de tiempo con respecto a un concierto propio en una sala.

Y si antes hablábamos de Deltó! como uno de los mejores y más respetados homenajes a Extremoduro, la misma afirmación es igualmente válida para Lobos (Tributo A Leiva y Pereza) quienes, a pesar de que he de reconocer que su propuesta no me atraía tanto como la anterior, cumplieron con creces y me atrevería a decir que todo el público, que a esa hora ya abarrotaba el recinto, incluso respondió mejor de lo que yo esperaba, algo por otro parte lógico ya que hablamos de, musicalmente, un estilo más comercial y apto para todos los públicos. La banda con Raúl Galván al frente, poseedor de un timbre de voz y rango vocal el cual, algunos momentos, si cerrábamos los ojos podíamos imaginar que nos encontrábamos frente al mismísimo Leiva, hizo un buen repaso por algunos de los temas más conocidos a lo largo de la trayectoria de Jose Miguel Conejo Cortés, más conocido como Leiva, en solitario, pero sin dejar de lado los éxitos de su época con la madrileña banda Pereza, y regalándonos una noche espectacular en el marco de un directo repleto de energía, emoción y unas canciones que hicieron cantar a los asistentes, de principio a fin, sonando temas como (que me perdonen los seguidores de la banda si patino en el nombre de algunas de las canciones, reconozco que no soy fiel seguidor de ni de Leiva ni de Pereza, es más, diría que no me considero ni tan sólo seguidor, a pesar de haber tenido la oportunidad de ver en directo, en una ocasión, al otro 50% de Pereza, Rubén Pozo, dentro de su trayectoria como solista), los grandes clásicos de Pereza Princesas o Lady Madrid o esos enormes hits en solitario de Leiva como Terriblemente Cruel o La lluvia En Los Zapatos. Sin duda alguna, la capacidad vocal de Raúl a la hora de calcar los falsetes junto a esos riffs de guitarra, tan bien ejecutados, transportó a todos los asistentes a un concierto vibrante cargado de elegancia y actitud canalla, creando un ambiente tan mágico como inolvidable, y en donde todo el recinto coreó unas canciones que marcaron una época.
Volviendo al inicio de este texto, más allá de la música, las bandas o los Dj’s, el alma del festival fueron todos esos miembros de la asociación quienes se dedicaron a preparar todo con tanto mimo y esmero para que no fallase nada. Pero, por encima de todo, lo fueron esas personas con discapacidad a las que estaba dedicado el evento. Parece ser que, en esta ocasión, la gente de Cieza y alrededores no falló a esta gran asociación, con más de 50 años de experiencia, colgando el cartel de, prácticamente, todo vendido y teniendo en cuenta que la recaudación íntegra de las entradas iba destinado a la mejora de sus centros y programas de atención (nos decía Álex que era una pena que aún hubiese residentes en la localidad ciezana que desconociesen la existencia de ASCOPAS y la, sin duda, importante labor que llevan a cabo. Esto no lo dijo, pero lo digo yo). Gracias por permitirme formar parte, de algún modo, de todo esto. Disfruté muchísimo de ese gran entorno inclusivo, donde personas con discapacidades se mezclaron con otras sin ellas, haciendo de este evento no tan sólo una fiesta, sino una herramienta de visibilidad y recaudación vital para poder seguir compartiendo amor y cuidados hacia estas PERSONAS. Mención especial a todas esas empresas patrocinadoras cuyas aportaciones fueron fundamentales a la hora de financiar este evento, sin las cuales hubiera sido totalmente inviable su realización.
Ya de vuelta a casa, durante la hora y poco que tengo de trayecto, me invadió la sensación de haber asistido a algo muy especial, a una de esas noches que se quedan grabadas, donde la música unió a todos los que estábamos presentes y disolvió cualquier tipo de prejuicio. He asistido a miles de conciertos y festivales a lo largo de esos más de 30 años de trayectoria en mi haber con Turbo Rock. Por eso mismo ver a personas anónimas luchar por mejorar la calidad de vida de otras, mediante eventos como este, merece el máximo de mis respetos y cada línea escrita en esta crónica. Si mis palabras ayudan para dar a conocer asociaciones como esta… todo habrá merecido la pena. ¡Deseando volver a disfrutarlo muy pronto! Hasta la próxima, nos vemos en la cuarta edición del As De Copas Music Fest.
José Andrés Rebollo (Turbo Rock)